Los vehículos en 2026 no solo cambian en su diseño, también su tecnología, electrónica y sistemas de mantenimiento. Entender esta evolución es clave para seguir siendo competitivo.
Índice de secciones
1. El híbrido será el vehículo más habitual en el taller
2. Electrificación en todos los niveles
3. SUVs más grandes, coches más exigentes
4. Electrónica, ADAS y pantallas por todas partes
5. Nuevas marcas, más referencias
1. El híbrido será el vehículo más habitual en el taller
Los híbridos seguirán creciendo porque el cliente los ve como una opción “segura”. Para el taller, esto significa trabajar cada vez más con doble sistema de propulsión, gestión electrónica compleja y protocolos específicos de reparación y mantenimiento.
👉 La diagnosis avanzada deja de ser opcional.
2. Electrificación en todos los niveles
Aunque el eléctrico puro no dominará todavía, casi todos los vehículos incorporarán algún nivel de electrificación:
-Baterías auxiliares más complejas
-Sistemas de recuperación de energía
-Módulos electrónicos más sensibles
Esto implica nuevas averías, nuevos recambios y más precisión en el trabajo.
3. SUVs más grandes, coches más exigentes
El auge del SUV trae consigo vehículos más pesados y potentes. En el taller esto se traduce en:
-Mayor desgaste de frenos y suspensión
-Intervenciones más frecuentes
-Importancia de montar recambios de calidad
El margen está en hacer bien el trabajo a la primera.
4. Electrónica, ADAS y pantallas por todas partes
Los coches de 2026 llegan cargados de:
-Sensores
-Cámaras
-Sistemas ADAS
-Pantallas táctiles
Una pequeña intervención mal calibrada puede generar un fallo mayor. El mecánico pasa de “cambiar” a diagnosticar, ajustar y validar.
5. Nuevas marcas, más referencias
La entrada de nuevos fabricantes, especialmente asiáticos, amplía el parque móvil… y también el número de referencias necesarias en el taller.
Aquí el reto es claro: disponer de recambio fiable, compatible y rápido, para no perder tiempo ni clientes.



